
Uno de los conceptos más difíciles de aplicar para los ajustadores de reclamaciones y los jurados es el de los daños no económicos. En cambio, los jurados y las aseguradoras entienden con facilidad y pueden cuantificar los daños económicos, porque este tipo de daños suele respaldarse con talones de pago, facturas médicas y presupuestos de reparación.
Pero los daños no económicos son propios de cada persona lesionada y no llevan una etiqueta de precio.
Por esta razón, los daños no económicos son difíciles de predecir y varían ampliamente de un caso a otro.
A continuación, le presentamos algunas de las cosas que debe saber sobre los daños no económicos y cómo se calculan en Maryland.
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Daños económicos

Para comprender plenamente los daños no económicos, lo más sencillo es primero entender los daños económicos.
Los daños económicos son aquellos daños que pueden cuantificarse mediante una cantidad de dinero porque tienen alguna forma de medición financiera directa.
Por ejemplo, los daños económicos pueden incluir costos como:
Gastos médicos pasados
Estos daños económicos son cuantificables a través de sus facturas médicas pasadas por tratamiento, terapia y medicamentos.
Gastos médicos futuros
Estos daños económicos son más especulativos, pero se basan en su pronóstico y en la opinión de su médico sobre el tratamiento médico, la terapia y los medicamentos que necesitará hasta que sus lesiones hayan sanado.
Si sus lesiones son permanentes, su edad influirá en el cálculo de los gastos médicos que tendrá durante el resto de su vida.
Ingresos perdidos
Sus talones de pago documentarán los daños económicos derivados de los salarios, propinas o sueldo que perdió si sus lesiones le impidieron trabajar.
Capacidad de generar ingresos disminuida
El testimonio de un contador u otro experto, junto con su pronóstico médico, se utilizará para cuantificar la pérdida de su capacidad de generar ingresos si sus lesiones lo obligan a cambiar de empleo.
Los daños económicos también pueden incluir sus pérdidas materiales, como los gastos de reparación de su vehículo después de un accidente automovilístico o el costo de instalar una rampa en su hogar tras una lesión de la médula espinal.
Daños no económicos
Los daños no económicos compensan todas aquellas lesiones que no están cubiertas por los daños económicos. Algunas de las lesiones que se incluyen en los daños no económicos son:
Dolor

El dolor físico puede afectar todos los aspectos de la vida. Puede hacerlo sentir miserable y reducir su disfrute de la vida.
Puede mantenerlo despierto por la noche e impedirle participar en actividades que antes disfrutaba. Incluso puede causar depresión.
Sufrimiento
El sufrimiento equivale, a grandes rasgos, al dolor mental. El dolor mental de estar lesionado, necesitar ayuda con las actividades diarias, tener dificultades económicas y perder un empleo puede derivarse de un accidente o de un error médico.
Angustia mental
La angustia mental se superpone con el sufrimiento. La angustia mental también puede incluir el dolor de ver a alguien lesionado o fallecido en un accidente.
Inconvenientes
Un accidente puede imponer inconvenientes cuando sus lesiones limitan lo que puede hacer. De igual manera, la pérdida de su vehículo puede limitar su capacidad para trabajar y hacer diligencias.
Pérdida de consorcio
Las lesiones mentales y físicas pueden impedirle expresar amor, compasión y compañía a su familia. Las lesiones incluso podrían impedirle mantener relaciones sexuales con su cónyuge o pareja.
Pérdida de actividades
Un accidente puede privarlo de actividades que disfrutaba debido a las limitaciones físicas o mentales que resultan del accidente. Estas actividades podrían abarcar desde jugar con los nietos hasta mantener su casa y su jardín.
Disminución de la calidad de vida

Cuando sufre dolor, insomnio, fatiga, ansiedad, depresión o duelo, es probable que su calidad de vida disminuya. Asimismo, perder una parte del cuerpo, necesitar tratamiento médico constante o tener sus actividades limitadas por sus lesiones puede reducir su disfrute de la vida.
Estos daños no económicos son tan reales como los daños económicos, pero son más difíciles de cuantificar porque son muy subjetivos. Un conductor y un pasajero podrían sufrir el mismo accidente de camión y padecer las mismas lesiones físicas, y aun así tener daños no económicos muy distintos.
Esto hace que las compañías de seguros y los jurados sean escépticos respecto a los daños no económicos. Una persona lesionada podría quejarse de un dolor crónico e insoportable a causa de una lesión en la espalda, o de un trastorno de estrés postraumático (TEPT) grave a raíz de un accidente de bicicleta. Pero un jurado o un ajustador de reclamaciones no tiene forma de verificar que esos síntomas existan.
Cálculo de los daños no económicos
Maryland no establece una fórmula para los daños no económicos. En última instancia, un jurado otorgará lo que considere justo con base en muchos factores, entre ellos:
- La edad de la persona lesionada
- La duración de las lesiones
- La gravedad de las lesiones
- Las actividades que se perdieron
- Los inconvenientes impuestos
Los economistas utilizan diversas maneras de incorporar estos factores en una indemnización final por daños no económicos. Dos de las teorías más populares para calcular los daños no económicos son:
El método del multiplicador
Se asigna un multiplicador entre 1.5 y 5.0 a los daños no económicos con base en los factores anteriores. Cuanto más tiempo permanezcan las lesiones con la persona y cuanto más graves sean, mayor será el multiplicador que se asigne.
Por ejemplo, una parálisis permanente podría calificarse en 5.0, mientras que una pierna fracturada podría calificarse en 1.5. El multiplicador se aplica a los daños económicos para llegar a la indemnización total. Por ejemplo, un jurado podría aplicar un multiplicador de 1.8 a daños económicos de $10,000 para llegar a una indemnización total de $18,000 ($10,000 de los cuales corresponden a daño económico y $8,000 a daño no económico).
El método per diem
La indemnización por daños no económicos se calcula con base en el valor diario del daño. El jurado multiplica la tarifa diaria por el número de días durante los cuales se padecieron los daños no económicos.
Por ejemplo, un jurado podría asignar un valor diario de $300 por daños no económicos a alguien que sufre dolor intenso, insomnio y depresión. Si esos síntomas se experimentaron durante 45 días, el total de los daños no económicos sería de $13,500. Si los daños económicos fueran de $15,000, la indemnización total sería de $28,500.
La ley de Maryland limita los daños no económicos. Este límite se basa en el año en que ocurrió la lesión. Para las lesiones sufridas en 2020, el límite era de $815,000 para los casos de negligencia médica y de $875,000 para todos los demás casos de lesiones personales.
Cómo documentar los daños no económicos
Para recuperar una compensación por daños no económicos, necesitará alguna evidencia que respalde sus reclamaciones por lesiones personales. Algunos de los documentos que podrían ayudar a su caso incluyen:
- Registros médicos
- Recetas de medicamentos para el dolor
- Cartas de opinión de terapeutas o consejeros
- Testimonio de familiares y compañeros de trabajo
- Su propio testimonio
Su abogado de lesiones puede usar estos registros para convencer a una aseguradora o a un jurado acerca de los cambios en su vida a raíz del accidente. La aseguradora o el jurado pueden entonces utilizarlos para llegar a una indemnización por daños no económicos.
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